Un grupo de investigación de la Universidad de Nagoya (Japón), dirigido por el profesor Nakamura, ha identificado un circuito cerebral particular que podría ser útil en el tratamiento de trastornos psicopatológicos relacionados con el estrés. El estrés emocional, atribuible a estímulos externos negativos (estresores), implica la activación del sistema nervioso simpático y, en consecuencia, provoca una respuesta de tipo físico, como el aumento del ritmo cardíaco, de la presión arterial y de la temperatura corporal, reacciones fisiológicas inespecíficas y adaptativas. Este mecanismo, presente en el ser humano y en los mamíferos, representa una respuesta estratégica (coping) para mejorar el rendimiento físico en caso de situaciones de peligro (huida/combate). Sin embargo, en el ser humano encontramos casos en los que el nivel continuo y elevado de estrés, definido como crónico, puede transformarse de un mecanismo adaptativo en un trastorno psicopatológico o médico. El estado de hiperactivación que se experimenta en situaciones estresantes, si se prolonga durante mucho tiempo, puede llevar a trastornos cardiovasculares, de ansiedad o psicosomáticos. Para entender cómo la respuesta emocional al estrés podía transformarse en un cambio físico, los investigadores utilizaron trazadores sensibles al glutamato (neurotransmisor excitatorio) en ratas sometidas a estrés crónico y en sujetos de control. Así se identificó un circuito cerebral que, integrando el área de la corteza dorsal peduncular y de la tenia tecta dorsal en las regiones prefrontales, guía la respuesta emocional al estrés hacia el hipotálamo, la región del cerebro encargada de la gestión del sistema nervioso simpático y, por tanto, de las modificaciones fisiológicas. Se observó que la conexión mente-cuerpo ocurría gracias a las conexiones existentes entre las áreas prefrontales y el hipotálamo pero, al interrumpir las mismas, las ratas ya no exhibían una respuesta física al estrés inducido. Estos resultados, si se trasladan a una muestra humana, podrían ayudar en el tratamiento de trastornos relacionados con el estrés como el trastorno postraumático, los trastornos de ansiedad, los ataques de pánico y los trastornos psicosomáticos. https://neurosciencenews.com/emotional-stress-circuit-16313/

